Bien, voy a contar mi viaje del pasado agosto a Israel. Fue bastante raro, porque nos ofrecieron ir unos primos de mi madre que hasta entonces yo desconocía, con motivo del 50 cumpleaños de nuestro primo Roberto.
No sabía muy bien que esperar de este viaje, porque todas las noticias que nos llegan de allí son muy negativas, aunque por suerte no se aproximan mucho a lo que realmente es aquel lugar. Aunque la mayoría de turistas no son tan afortunados de viajar en las condiciones en las que fuimos nosotros, el calor y la cultura vibrante de los israelitas hace que merezca la pena el viaje.
La que esta sentada junto a mi (A la izquierda claro, la otra es mi hermana) es mi prima Sara, a la que como he dicho, yo no conocia. La combinación de su acento y la voz que tiene es como oir una tiza chirriante en una pizarra, en serio, cuando hablaba debia de producir como 1000 decibelios. Encima de ella estan mis tios, al lado suya Roberto, mi madre, mi abuelo y mi abuela debajo y por ultimo mi hermana y yo.
Empezamos nuestro viaje en un mini autobus, comparando sombreros con nuestro encantador guía, Lior, despues de todas las horas de vuelo.
Visitar Rabin Square y el vestibulo de la independecia (con su sofocante calor) es lo básico para entender la fundación de israel. Mi madre acabo sopa en aquel lugar.
No sabía muy bien que esperar de este viaje, porque todas las noticias que nos llegan de allí son muy negativas, aunque por suerte no se aproximan mucho a lo que realmente es aquel lugar. Aunque la mayoría de turistas no son tan afortunados de viajar en las condiciones en las que fuimos nosotros, el calor y la cultura vibrante de los israelitas hace que merezca la pena el viaje.
Nosotros estuvimos en el Hilton Tel Aviv, que estaba en la playa. Las instalaciones eran muy buenas, con un bonito y masculino hall y la comida estaba bastante bien.
En fin, voy a intentar contarlo bien, aunque con el calor y esta memoria de pez que tengo será dificil. Vamos alla.La que esta sentada junto a mi (A la izquierda claro, la otra es mi hermana) es mi prima Sara, a la que como he dicho, yo no conocia. La combinación de su acento y la voz que tiene es como oir una tiza chirriante en una pizarra, en serio, cuando hablaba debia de producir como 1000 decibelios. Encima de ella estan mis tios, al lado suya Roberto, mi madre, mi abuelo y mi abuela debajo y por ultimo mi hermana y yo.
Empezamos nuestro viaje en un mini autobus, comparando sombreros con nuestro encantador guía, Lior, despues de todas las horas de vuelo.


Recorrimos el mercado Carmel despues de una comida encantadora a base de arroz con champiñones y vino




Despues fuimos a Yad Vishem, el museo del holocausto. No era tan horripilante como yo pense, pero si que era sobrecogedor. Vi los barracones reales de los campos, los uniformes que llevaron, y hasta los zapatos, todo real. Ver ese tipo de cosas fue lo que más me impacto

No estaba permitido tomar fotos dentros. Como se ve, iba con sombreros a todas partes, cosa normal con el calor y la humedad que hace alli.
Hubo constantes debates entre el libro andante que es mi abuelo y el guía.


El tío Marcos comiendo autentica comida de oriente medio. Y sí, probe el hummus!

Fuimos a un bazar justo antes del shabbat así que habia mucha gente comprando para hacer una buena comida. Tanta actividad produjeron algunas de mis fotos favoritas del viaje











Al día siguiente fuí a la playa, pero había sido invadida por millones de turistas, así que di un largo paseo con un calor agobiante y sin dirección, porque en Sábado cierran todo, por suerte encontre uno de los pocos taxis que estaba de servicio. En el camino de vuelta al hotel descubri una tiendecita de vintage a la que regrese más tarde para comprar algunas cosas fabulosas.






El mercado de medianoche, despues de una cena en el malecón. Conseguí una pulsera con forma de serpiente de oro envejecido muy bonita.
La zona del malecón era muy nueva y moderna y esta plagada de restaurantes adorables

Y todos tenían direcciones tan grandes como este

Encontre un mini Xo en Druze village. Parecido al mercado de Carmel exceptuando que es como una especie de secta arabe, no permiten la entrada a extraños, ni a los conversos.

Continuamos el viaje por Haifa y visitamos los jardines Ba'hai, preciosos, con un castillito con vistas al mar, en el que se podía ver barcos de lujo, pero tambien de la armada.



Pueblecito beduino visto desde el bus. Hay un monton de esos


Al día siguiente fuimos a Qumran, derritiendonos de calor a cada latido, literalmente



Podías coger el teleferico o coger el empinado "sendero de la serpiente" Esa foto fue tomada a las 6 de la tarde, y con el calor que hacía considero que las personas que lo estaban subiendo estaban fuera de sus cabales

Tomando un descanso con armas...es duro para alguien que no esta acostumbrado a esa vision...
Continuara!





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